24 de junio de 2013

Centros Culturales de la Ciudad

Amigos cirqueros, nos llegaron varias inquietudes  y denuncias acerca del funcionamiento del Circuito de espacios culturales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Circo Abierto responde: No es obligatorio dejar el 20% de la gorra en estos espacios y queremos contarles lo que averiguamos al respecto.

Este circuito de espacios está formado por los centros culturales, Carlos Gardel, Adán Buenosayres,  Julián Centeya, El Resurgimiento, Marcó del Pont, Chacra de los Remedios y el Centro Cultural del Sur. Todos estos centros dependen del área de Promoción cultural de la Subsecretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad.
Hace ya muchos años, dicen algunos longevos, que estos centros contrataban espectáculos, es decir, pagaban un cachet para programar funciones que luego se ofrecían al público en general de manera gratuita. Actualmente funcionan a la gorra, se programan las funciones pero no se les paga nada a las compañías, se les ofrece el espacio con sonido, luces, los operadores correspondientes, y la difusión.


Este año, algunos compañeros denunciaron que en varios centros se les pidió un porcentaje de la gorra, que rondaba entre el 10% y el 20% a modo de colaboración.

Circo Abierto llamó a Promoción cultural y  nos contestaron que no existe una nueva normativa al respecto. El funcionamiento sigue siendo el mismo, es decir, ellos ponen el espacio y las compañías su función a cambio de la totalidad de la gorra.  Nos comunicamos también con el Centro Adán Buenosayres, uno de los espacios denunciados por pedir un porcentaje y el director aclaró que “no se trata de un pago obligatorio”, sino que se está pidiendo una colaboración ya que evidentemente el dinero que les da el Gobierno de la Ciudad no está resultando suficiente.

Queda entonces en cada uno si decide dejar parte de su gorra o no. Creemos que no corresponde sacarle parte de su sueldo al artista que está trabajando. Si desde el gobierno de la ciudad se promocionan estos espectáculos con entrada libre y gratuita no es justo que la falta de recursos recaiga en el artista de turno. Por otro lado también es cierto que frente a esta situación  los centros sobreviven como pueden y nos solidarizamos con ellos por eso. Lo dejamos a tu criterio!

¡Como siempre, un saludo circense!